Conversación

Algo parecido a la entrevista anterior puede ocurrir si cruzamos conversaciones entre dos parejas, por ejemplo, una de novios y otra de la guardia civil o unos tenistas de dobles o un dúo musical, un policía y un detenido, el juez y el acusado…

Previamente habrá que preparar los temas y las cuestiones a tratar, así como las respuestas; manteniendo el guión, se intercambian las contestaciones de forma que la novia responda a la pregunta del guardia o la tenista de dobles al juez.

Desde luego, nuestros guiones de conversaciones cruzadas las publicaremos en nuestro blog A carcajadas.

 

Banco de imágenes y sonidos del INTEF. Francisco Javier Pulido. (CC BY-NC-SA 3.0)
Banco de imágenes y sonidos del INTEF. Francisco Javier Pulido. (CC BY-NC-SA 3.0)
 Pregunta Enamorados (Responde la novia) Tribunal (Responde el acusado)
 ¿A dónde ibas el día 13? No te lo puedo decir, cariño. A buscar trabajo, señoría.
Pues te vieron por una calle comercial. Ya, porque pasaba por allí para ir a un sitio, mi vida. Es que buscaba trabajo de tendero, señoría.
Y me dijeron que entraste a una joyería. Es que me gustaron mucho unos pendientes y entré a preguntar el precio y a probármelos Claro, porque había un cartel en el escaparate que decía: se necesita dependiente.
¿Y te gustaron las joyas? Sí, mi amor, eran maravillosas, pero el precio era desmesurado, no nos lo podemos permitir. Era una joyería de alta categoría, tenían piezas de mucho valor, por eso no me dieron el trabajo, señoría.
Sin embargo, te vieron salir con un paquete en la mano. Bueno, es que tuve un capricho y me compré una bobadita, un pequeño broche de bisutería. Es que el dueño se empeñó en que me llevara unas cuantas cosas gratis; aunque yo no quería, cuando le enseñé la pistola puso un montón de joyas sobre el mostrador, excelencia.
Pero el paquete iba envuelto para regalo, con un gran lazo. Claro, es que me hacía ilusión, me hice un regalo para mi misma, ¿no crees que me lo merezco, cariñito? Insistió tanto en que me llevara todo, que hasta me las envolvió para regalo, señor juez.
¿Por qué saliste corriendo? Había quedado contigo y se me estaba haciendo muy tarde. Fue un acto reflejo: el tipo comenzó a ponerse nervioso, levantó las manos, gritaba que me fuera y, además, comenzó a sonar una alarma.
¿Y donde está lo que te llevaste de la joyería? Aquí, amorcito, hoy es 14 de febrero y quería darte una sorpresa: el regalo era para ti, aunque no tendría que dártelo, por desconfiado. Lo tiene la policía, al salir de la tienda, una pareja de guardias que había en la calle comenzó a perseguirme, no sé muy bien porqué y me lo quitó.
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